Personas: el activo más importante de la empresa

Por Rubén Belluomo, Gerente Comercial Cono Sur de Infor.

Los CEOs frecuentemente comentan que la gente de su organización es el activo más importante que tienen, algo de lo que muchos suelen reírse ya que consideran que el foco está en el producto y las ganancias, pero ellos no están considerando algo.

Las personas son exactamente de dónde proviene el producto y el beneficio de cualquier compañía. Incluso las organizaciones con recursos aparentemente mayores dependen de sus empleados para darles el mejor uso a esos recursos. Y la importancia de esa gente va en aumento.

El valor intangible de las organizaciones, en mayor parte el capital humano, ha aumentado considerablemente en comparación con los últimos años. Cualquiera que sea el tamaño de la empresas y de sus recursos, sin importar el sector, los empleados son quienes la hacen latir.

La pregunta es qué se está haciendo al respecto. Lo que sea que los CEOs puedan decir sobre la importancia de su gente y, por muy sinceros que puedan ser, varían ampliamente en cuanto a su eficacia para tomar medidas al respecto. Los inteligentes se enfocan en brindar a los empleados las oportunidades adecuadas para que tengan éxito en el ambiente adecuado. Se focalizan en la optimización de talentos.

Mejorando el performance de los empleados. La optimización del talento significa conseguir las personas adecuadas para los puestos correctos e incentivar el éxito. Sorprende cuántas organizaciones encuentran esto casi imposible. El resultado es lo que Peter Drucker identificó cuando dijo: «Gran parte de lo que llamamos administración consiste en hacer difícil el trabajo para las personas».

¿Quieres que sea fácil para las personas trabajar?, aquí hay algunas preguntas a considerar, por ejemplo, si están los empleados en los puestos adecuados, si cuentan con el conocimiento necesario para desarrollarse a medida que evoluciona el trabajo, cuál es el rol adecuado para ellos y si la empresa ofrece la visibilidad y transparencia al empleado para su futuro dentro de la organización.

Las personas adecuadas en los puestos correctos. De todas estas preguntas, la más cercana a RRHH es ésta. Con esto, no nos referimos únicamente a si cuenta con el conocimiento para el puesto actual. Seguramente han sido bien reclutados y están técnicamente preparados para el rol, pero también debe brindar la transparencia de hasta dónde los puede llevar su conocimiento.

La pregunta es, más bien, si el perfil de comportamiento es adecuado para su trabajo. Para entender esto es crucial conocer el perfil de los que han sido exitosos en ese puesto. Muchas organizaciones desarrollan estos perfiles y lo utilizan adecuadamente, concordando el comportamiento necesario para el éxito en ese rol con las preferencias individuales de cada uno.

Los CEOs que se toman a sus empleados en serio, y que realmente invierten en ellos, saben cuál es la mejor manera de optimizar el talento y reconocen el valor que tienen. En todas las etapas, para ellos es una prioridad ubicar a las personas adecuadas en los puestos correctos, desde el momento que llegan a la organización hasta cuando se van.

Planificar para el futuro. Resulta crucial garantizar que los empleados se desarrollan en roles que son acordes a medida que progresan. Para hacer esto, se requiere compartir datos de toda la organización, lo cual permite a los reclutadores internos buscar el mejor candidato posible para los roles internamente, al mirar los perfiles de comportamiento de toda la empresa.

Se puede decir que acá termina la analogía con la manufactura porque a diferencia de la materia prima que llega a la organización, por medio de la cadena de suministro, la gente aumenta su valor mientras se queda en la empresa, frecuentemente en formas impredecibles.

Más allá de la cadena de suministro. La materia prima tangible que las cadenas de suministro traen a la organización son esenciales, pero sólo son una parte de su valor. El valor total surge de las personas. Tratar a las personas como tales y en especial entender sus comportamiento y fortalezas es lo que permite garantizar que están contribuyendo lo mejor para la empresa.

Se debe reclutar bien a las personas, permitir que se desarrollen y entender sus fortalezas, y así se transformarán en el activo más importante.