¿Cómo mejorar los hábitos de seguridad en 2016?

Kaspersky ofrece ocho propósitos de Año Nuevo para obtener una mejor protección en la empresa.

El año comenzó, pero los problemas de seguridad también pueden aparecer. Con esta hipótesis, Kaspersky ofrece ocho propósitos de Año Nuevo para obtener mejores hábitos de seguridad en los negocios.

“Nuestra dependencia en los dispositivos electrónicos, el diseño vulnerable de fábrica de estos y la poca cultura que existe en la región para la protección de estos es una combinación volátil que puede exponer todos los aspectos de nuestra vida digital a los cibercriminales. Acceso a la banca en línea, fotos, números de teléfono y hasta notas personales están guardadas en nuestros dispositivos y muchas veces automáticamente en la nube. Es nuestra responsabilidad tomar las medidas necesarias para proteger esa información y proteger nuestros teléfonos, PCs y tabletas contra robo, hackeos o perdida”, señaló Dmitry Bestuzhev, Director del Equipo de Investigación y Análisis para Kaspersky Lab América Latina.

Mantenga el navegador seguro. Para proteger las transacciones en línea, se deben utilizar s eloftware de cifrado que encripta la información que se envía por Internet. Un icono de “candado” en la barra de su navegador significa que su información estará cifrada entre el navegador y el sitio Web contactando. Tras esto, se debe buscar el candado antes de enviar información personal o financiera en línea. Además, es recomendable utilizar redes privadas virtuales, también conocidas como VPNs, para todas sus comunicaciones en todo momento. La regla básica es: si tiene un equipo y lo conecta al Internet, habilite su VPN antes de realizar cualquier búsqueda o transacción.

Mantenga las contraseñas privadas. Se deben usar contraseñas seguras en las computadoras portátiles y en las cuentas de tarjetas de crédito y banca en línea. Hay que ser creativo: piense en una frase especial y utilicela primera letra de cada palabra como contraseña. Sustituya palabras o letras con algunos números o caracteres. Por ejemplo, “No quiero ir a dormir” podría convertirse Nqi@2. La longitud mínima de esas contraseñas debe ser de por lo menos 16 caracteres, preferiblemente de 24. Es mejor si esas contraseñas no comienzan con dígitos. También, es recomendable utilizar un gestor de contraseñas para generar una contraseña única para cada sitio. Además, no se deben memorizar todas las contraseñas ya que el programa lo hará por usted.

No compartir información personal en las redes sociales. Si se publica demasiada información personal, personas malintencionadas pueden encontrar información acerca de la vida de los usuarios e utilizarla para responder preguntas de “desafío” en las cuentas, y obtener acceso al dinero e información personal. Hay que considerar la posibilidad de limitar el acceso a al perfil solo a un pequeño grupo de personas. Nunca publicar nombres completos, números de identidad, dirección, números de teléfonos o números de cuentas en sitios de acceso público.

Usar un software de seguridad. Hay que instalar un software anti-malware robusto en todos los dispositivos. También, se deben establecer preferencias para actualizar estas protecciones en tiempo real; y protegerse contra intrusiones e infecciones que pueden comprometer los archivos de la computadora, o contraseñas de los móviles.

No dejarse engañar por los correos phishing. No hay que hacer clic en los enlaces de correos que a simple vista parecen haber sido enviados por alguien de confianza, si esos incluyen mensajes sensacionales o incitan a realizar alguna acción en particular. Los delincuentes usan la ingeniería social y “seducen” para que hagamos algo que nos parezca atractivo.

Ser sabio con el Wi-Fi. Antes de enviar información personal desde una computadora portátil o teléfono inteligente en una red inalámbrica pública, se debe asegurar que la información sea protegida. Si utiliza una página web cifrada, esta sólo protege la información que se envía desde y hacia ese sitio.

Realizar respaldo de los datos.Existe malware de la familia ransomware que maneja protocolos de cifrado tan fuertes que hoy no existe una forma de romper dichos algoritmos. Cuando un programa ransomware infecta la computadora de la víctima, cifra todos los archivos y luego exige el pago de un rescate para descifrarlos. Si la víctima tiene su información respaldada, el ransomware no tendría tantas consecuencias e incluso se podría reinstalar el sistema operativo subiendo el último respaldo.

Leer los privilegios de acceso para aplicaciones con cuidado y tome buenas decisiones. En el mundo digital si un servicio es gratuito, entonces el usuario pasa a ser el producto. Muchos servicios gratuitos y aplicaciones recopilan información personal detallada del usuario, que les permite vender publicidad altamente enfocada. La próxima vez que se descargue una aplicación “gratis”, habrá que revisar los permisos y la información que se le pide acceder, y hay que decidir si esta aplicación realmente merece esos privilegios.