¿Quieres crear un buen ambiente de trabajo?

Opinión, Tipo de nota

Por Mario Mello, director general de PayPal para America Latina.

La calidad y bienestar en el ambiente de trabajo es un concepto marcando tendencia desde los años 70´s y 80´s.; pero recientemente se llegó a una conclusión con la que yo, particularmente, concuerdo: el llamado “balance”, depende y es diferente para  cada persona. Conseguir una armonía entre el trabajo y la vida personal es algo que varía de acuerdo a lo que cada uno de nosotros entendemos como felicidad.

Debemos comprender que existen personas que no tienen el menor problema en trabajar más horas al día, por ejemplo. La calidad de vida de este/a profesional no tiene que ver con la cantidad de tiempo que le dedica a la empresa. No hay, por lo tanto, como homogenizar el concepto de calidad de vida. Ya que el mismo depende del historial, vida, ideología y pensamientos de cada uno. Y está más que probado que forzar a las personas a aceptar un “balance” predefinido por la empresa, lleva a la insatisfacción.

Personalmente prefiero un concepto de “wellness” (que también implementamos en PayPal).  Significa que cada empleado es responsable por obtener su “balance”. Y que los amigos/colegas son responsables del “balance” colectivo – para que ninguno se sienta intimidado en su espacio, pero también, para que el ambiente no sea afectado por una individualidad exacerbada. El hecho de que un empleado necesite salir más temprano para recoger a sus hijos del colegio, tiene que ser visto por sus compañeros como algo natural, ya que forma parte del “balance” de ese profesional.

También creo mucho en lo que llamo postura transversal. O sea, ese mismo profesional que sale más temprano de la oficina para recoger a sus hijos de la escuela, también puede ser el que tenga  una idea fantástica para la empresa durante una reunión con sus amigos el fin de semana. Lo digo porque creo que no hay cómo separar el lado personal del lado profesional, ellos están en constante diálogo. Y las empresas que entienden esto tienen muchas más posibilidades de crear un ambiente saludable para todos sus empleados. Porque más importante que establecer estándares, es entender que las personas necesitan ser tratadas como adultas, con sus derechos, claro, pero también con sus responsabilidades y objetivos.

En más de dos décadas ejercitando mi capacidad de manejar equipos, me convencí de que algunas actitudes y tácticas hacen toda la diferencia para alcanzar el mejor ambiente de trabajo posible. Por ejemplo:

Mantente siempre cercano a tus empleados: La clave para un ambiente sano de trabajo es escuchar, escuchar y escuchar. Si es posible, abre espacios semanalmente para recibir a tus empleados, y déjalos hablar sobre el trabajo, el día a día, la familia y las necesidades personales y del equipo. Todo lo que ellos quieran contar.

Oficina con entretenimiento: Además de disminuir las paredes entre tus colaboradores, ofrece servicios que los quiten de enfrente de la computadora por unos minutos – como manicure, masaje relajante y video juegos, por ejemplo.  Invierte en un ambiente de trabajo agradable también a los ojos, con espacios para conversaciones en el comedor, por ejemplo.

Pensar “out of the box”: Reforzar el espíritu de equipo es siempre una buena idea. Una manera interesante de conseguir esto, es crear pequeños eventos sociales, como almuerzos, happy hours, cenas.  Y, no olvidemos que la participación de los supervisores ¡es importante!

Brindar un ambiente confortable: Nada bueno sucede en una oficina poco agradable y donde los empleados trabajen incomodos. Por esto, es parte de las responsabilidades del empleador/jefe, invertir en un ambiente funcional y confortable. Aquí estoy hablando de un sistema de aire acondicionado/calefacción bueno, mesas y sillas ergonómicas, computadoras nuevas, iluminación de calidad y limpieza impecable. Ah, y asegúrate de que cada empleado pueda decorar su lugar de trabajo como más le guste.

Recompensa a quien debe ser recompensado: Los trabajos basados en la meritocracia funcionan mejor que otros. Por eso, debes crear un sistema de recompensas bien definido y entendido al 100% por todos. Estimula la competencia saludable con premios individuales o colectivos, ya sea financieros o por ejemplo dando “days off.” El reconocimiento es muy importante.